DIARIO DE UNA CAMINATA (CUARTA PARTE)
El día dos de la caminata…….
Desperté a las 5.30 de la mañana (media hora más de sueño fue maravillosa), ese día Daniel nuevamente se despertó para llevarme a la “Wellness Village” que era el campamento donde habían dormido el 80% de las participantes de la caminata y donde iniciaría la caminata del segundo día. Mucha gente me ha preguntado el por qué yo me quedé en hotel y no en el campamento… como ya hemos aclarado, yo no soy muy deportista, y eso de los campamentos… los hacía de niña cuando estaba en las Guías de México, pero de eso hace muuuucho tiempo, y si además de caminar 42 kilómetros iba a dormir mal y mal bañarme y….. no, no, no, no era buena idea, así que mejor en el hotel y con ánimo para caminar el segundo día.
Llegamos alrededor de las 7 de la mañana al campamento y me despedí de Daniel, llegué y desayuné (solo avena y fruta, porque esto de huevos revueltos y salchicha no era lo mío) y a las 7.30 de la mañana dio inicio el segundo día de caminata, algo que me llamó la atención es que yo ya estaba en el inicio de la caminata y varias de las caminadoras apenas estaban en la fila del desayuno, es decir, había gente que se lo tomaba con más calma que yo.
El inicio estuvo bastante cansado, porque empezó en un parque lleno de colinas, así que de inicio caminamos colinas que no eran necesarias. Y el segundo día fue en pleno San Francisco, esto significa colinas con largas subidas y cansadas bajadas, nunca pensé que las bajadas fueran peores que las subidas, suena medio irónico, sin embargo las bajadas muy empinadas hacían que yo tuviera que tener más cuidado que lo normal con las rodillas y que mis deditos pegaran constantemente contra la punta del tenis (de ahí lo morado de mi uña del pie izquierdo).
Algo importante de esta caminata es que por el número de participantes (alrededor de 3,000) y el tiempo que se toma (casi 12 horas el primer día y 7 horas el segundo día) no se cierran las calles, a diferencia del maratón donde corren 20,000 personas y lo hacen en máximo 8 horas todo. Al no cerrarse las calles hay que ir por las banquetas, y mucha gente se nos quedaba viendo sin saber cuál era nuestro asunto, hubo quien me preguntó si éramos un tour (porque veía mujeres con gorras o playeras rosas), o los turistas nos tomaban fotos sin saber para qué.
Y qué decir de los semáforos, como no se cierran las calles hay que detenerse en los semáforos, pero de pronto nos tocaba uno tras otro, y bueno, lo mejor que yo podía hacer en ese momento era estirarme, para no entumirme, claro, como íbamos vestidas de deportistas no se ve mal que te empieces a estirar, es como parte del atuendo, pero ya vestida de civil creo que no se vería tan bien jejejeje, tuve que entender que si llegaba a la boca-calle con el semáforo, y al momento de cambiar a verde cruzaba la calle y caminaba hasta la siguiente cuadra, el tiempo que me llevaba llegar a la siguiente boca-calle era exactamente el tiempo que duraba el semáforo en verde, así que llegaba justo al momento en que nuevamente se ponía en rojo, por lo que tuve que acelerarme para pasar el verde a punto del rojo y el tiempo del rojo fuera el que hacía yo en recorrer esa cuadra y me fuera prácticamente en verde (como carro sincronizado con los semáforos en verde jejejeje).
Caminamos por la zona hispana de San Francisco y luego la zona hippie (la zona gay la habían recorrido el día anterior), pasamos enfrente del City Hall justo antes de que empezara la final del mundial, y vimos las pantallas que habían puesto y a los fanáticos de España y de Holanda correr a ver el partido. Recorrimos casi toda la calle Market, desde la zona de vagabundos hasta la zona de los malls y tranvías turísticos, llegamos al embarcadero (Pier) 1 y de ahí caminamos hasta llegar al famoso Pier 39.
Como yo iba en el primer 12% de las caminantes, al llegar a las paradas era fabuloso porque no había colas para ir al baño (y eso créanme, era fabuloso). Al principio de la caminata me volví a encontrar con el grupo del día anterior que traía música, maravilloso para el inicio, sin embargo dos de ellas ya venían muy cansadas y venían a un paso mucho más lento al que yo iba, así que cuando llegamos al lunch (que fue como a las 10.30 de la mañana) ellas decidieron sentarse a comer y yo seguí caminando, porque yo sabía que si me sentaba me iba a entumir y no iba a terminar.
Después me uní a un grupo en las que iban una señora como de 60 años, sobreviviente de cáncer de seno y caminadora desde hace 10 años y sus 3 hijas, no tan caminadoras ni tan animadas como la mamá, pero caminando con ella con gusto. Este grupo iban vestidas de porristas y conocían muy bien San Francisco, con ellas seguí hasta el final.
Con todo y los semáforos y las colinas hice solo 20 minutos más el domingo de las 5 horas que hice el sábado, llegando 10 minutos antes de la 1 de la tarde, subí la última colina agotada pero muy emocionada, y llegué a la meta final donde había mucha gente vitoreando y tomando fotos.
Al llegar vi a Daniel y después de las felicitaciones y los abrazos pasamos a la enfermería solo por la crema que es como para golpes para ponérmela en los pies y que no se me hincharan y nos sentamos a esperar a que llegaran los últimos y en esa espera sacamos la computadora y usando el teléfono de Daniel como modem vimos los dos tiempos extras del mundial, con todo y el gol!!! Asi que pude hacer la caminata y ver el gol, no me lo perdí jejejeje.
A las 2.45 de la tarde llegó la última persona de la caminata, claro que hubo más de una que llegaba cargada y a varias se las llevaron en ambulancia. A las 3 de la tarde dio inicio la ceremonia de clausura y pasaron todos los sobrevivientes que habían caminado y después el resto de los caminantes, se dieron los donativos a las diferentes instituciones de San Francisco, hubo un discurso muy emotivo y se dio por clausurada la caminata.
Fuimos saliendo, emocionados y cansados, a seguir con nuestras vidas, sabiendo que habíamos cumplido una meta….
El cumplir 40 lleva a mucha reflexión, más de la que me gustaría de hecho!!!, pero una de las cosas que noté últimamente es la similitud que tengo entre esta caminata y mi llegada a esta edad…. Si estuviera corriendo un maratón y tuviera que llegar en primer lugar o segundo o tercero no tendría tiempo de detenerme, tendría el riesgo de tener rozaduras por la ropa que uso, me lastimaría los pies…. Sin embargo al decidir caminar como lo hice, me doy cuenta que finalmente entendí la vida, al caminar llevo mi paso, llevo mi ritmo, no voy más rápido que los demás, es más, más de uno puede pensar que más bien soy lentona, lenta para arrancar y camino despacio, eso no significa que no llegue, solo que llegaré a mi ritmo, al ritmo de los que han estado en otras circunstancias y decidieron caminar por llegar, no por competir. Al tiempo que camino voy viendo como me siento, llevo la botella de agua en la mano para hacer ejercicio y entretenerme con algo, si siento que me duele la rodilla o estoy pisando mal, me tomo el tiempo para corregirlo (mientras sigo caminando), y eso me lleva a no sentirme mal, a disfrutar de la caminata, a decir –claro que lo voy a lograr, ¿por qué no?- y es que eso es la vida, caminar, componer el paso y cambiar el rumbo y seguir caminando, saludar a unos y a otros, hacer amigos y luego tomar caminos distintos, caminar disfrutando el camino, sabiendo que voy a llegar a la meta por mi, por el gusto de hacerlo, por el gusto de vivir a mi ritmo, y sabiendo que ese es mi ritmo, el de la floja-no-deportista que un día decidió que ya era momento de un reto mayor.
Gracias a todos los que colaboraron en esta caminata, con sus donaciones, con sus mails de aliento, con su apoyo, y gracias a todos los que han colaborado en mi caminata de vida, muchos llevamos un buen rato juntos, de pronto uno se adelanta y al rato lo alcanzamos o nos separamos y al rato nos volvemos a ver, pero seguimos ahí… GRACIAS A TODOS POR SER PARTE DE MI VIDA.
Tais
No hay comentarios:
Publicar un comentario